El lugar donde vive una persona influye en la oportunidad, continuidad y calidad de la atención médica que recibe. En las grandes ciudades en la mayoría de los casos se concentran hospitales con mayor capacidad tecnológica y más variedad de especialistas. En los territorios rurales y periféricos, las distancias, la dispersión geográfica y la escasez de profesionales hacen más complejo el acceso. Por otro lado, la atención domiciliaria ayuda a llevar los servicios clínicos hasta el hogar, facilita el seguimiento de los tratamientos y reduce desplazamientos para pacientes y familias.
Su capacidad para generar equidad depende de la cobertura territorial, la financiación y los recursos disponibles en cada región. Allí es donde entra la equidad territorial, la cual busca que personas con necesidades clínicas similares reciban servicios comparables en ciudades, municipios y zonas rurales.
La atención domiciliaria también puede funcionar como alternativa a la hospitalización institucional cuando existe criterio médico y el hogar reúne las condiciones necesarias. Esta modalidad convierte la vivienda en una parte activa de la red de atención. Para lograrlo, cada territorio necesita capacidad para movilizar a los profesionales y sus equipos tanto de medicina como de comunicación, sin dejar a un lado, los medicamentos y tratamientos necesarios.
Las diferencias actuales siguen siendo amplias. Según Semana, una estimación divulgada en 2025 situaba el acceso a la atención domiciliaria en Colombia en alrededor del 53 % de la población, mientras que en áreas rurales la cobertura estaba por debajo del 5 %. La cifra refleja la concentración de servicios en los principales centros urbanos.

Las barreras detrás de la desigualdad
- La primera barrera es la logística. La atención en territorios dispersos requiere transporte, rutas organizadas, disponibilidad de insumos y capacidad de respuesta ante cambios clínicos.
- La segunda es el talento humano. Los profesionales de medicina, enfermería y rehabilitación se concentran principalmente en las ciudades. La formación de equipos locales, los incentivos laborales y la capacitación específica en atención domiciliaria pueden ampliar la cobertura en municipios y áreas rurales.
- La tercera es la conectividad. La telemedicina y el monitoreo remoto permiten mantener el contacto clínico siguiendo los signos vitales y logrando detectar alertas entre visitas. Su funcionamiento requiere acceso a internet, dispositivos y acompañamiento para pacientes y cuidadores.
Según la Organización de los Estados Americanos (OAS), la experiencia “Consulta domiciliaria para la equidad en salud”, desarrollada por el Hospital Pablo VI Bosa, mostró que los equipos domiciliarios pueden reducir barreras geográficas, gastos de desplazamiento y tiempos de atención cuando trabajan articulados con la atención primaria y conocen directamente el territorio.
Una cobertura domiciliaria limitada afecta la continuidad de los tratamientos y aumenta el riesgo de complicaciones, visitas a urgencias y hospitalizaciones evitables. Las familias también asumen una carga mayor de cuidado, junto con gastos de transporte y pérdida de jornadas laborales, pero además, el impacto alcanza al sistema de salud. Los hospitales reciben pacientes cuyas condiciones podrían manejarse en casa con seguimiento clínico, educación al cuidador y rutas oportunas de escalamiento.
Por eso, la equidad territorial es una estrategia de calidad y eficiencia, ya que se construye con redes integradas manteniendo la conectividad sin perder la logística y financiación adecuada. Así, la dirección del paciente se convierte en el punto de partida para organizar el cuidado y acercar los servicios de salud a donde ocurre la vida. Llevar atención al hogar en el momento adecuado puede mejorar la experiencia del paciente y aprovechar mejor la capacidad hospitalaria. Sin embargo, hacen falta modelos de financiación que reconozcan las particularidades territoriales. Las distancias, el transporte de equipos y los tiempos de desplazamiento elevan los costos de operación en zonas dispersas. Vemos viable que los contratos puedan incorporar incentivos por ofrecer cobertura rural y recursos para mayor conectividad y formación local.
Estos temas y muchos más estarán presentes en el IV Congreso Internacional de Atención Domiciliaria de ACISD, del cual ASIADES es aliado. Será un espacio para conocer experiencias, analizar los retos de los territorios y construir soluciones que permitan llevar atención domiciliaria de calidad a más comunidades de Iberoamérica.
Referencias
Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia. Concepto Jurídico 202311600209701 de 2023.
https://minsalud.gov.co/Normatividad_Nuevo/Concepto%20Jur%C3%ADdico%20202311600209701%20de%202023.pdf
Secretaría Distrital de Salud de Bogotá. Lineamiento para la prestación de servicios de hospitalización de baja complejidad en modalidad extramural domiciliaria en Bogotá D. C.
https://www.saludcapital.gov.co/DDS/Documentos_I/2025/SDS-GTS-LN-002_Hosp_Dom.pdf
Organización de los Estados Americanos. Consulta domiciliaria para la equidad en salud.
https://www.oas.org/es/sap/dgpe/innovacion/Banco/2015/CALIDAD/Consulta%20Domiciliaria%20para%20la%20Equidad%20en%20Salud.pdf
Pontificia Universidad Javeriana. Atención domiciliaria en salud realizada por instituciones prestadoras de salud en Bogotá y su relación con la atención primaria.
https://apidspace.javeriana.edu.co/server/api/core/bitstreams/bd67f201-bed9-4b11-bc0b-6a8d7f430565/content
Corte Constitucional de Colombia. Sentencia T-327 de 2024.
https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2024/t-327-24.htm
Semana. Atención domiciliaria: la joya oculta del sistema de salud colombiano.
https://www.semana.com/mujeres/articulo/atencion-domiciliaria-la-joya-oculta-del-sistema-de-salud-colombiano/202556/#google_vignette